Voces

Hoy traemos un relato lleno de misterio, suspenso y una pizca de actividad paranormal, un relato extraído de; "Un poco de terror y letras", escrito por Juan B.G.

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Voces

Eran pasadas las 2:30 de la mañana, el silencio era lo único que deambulaba entre tanta oscuridad y neblina, podía apreciarse el cielo estrellado en su mejor esplendor desde donde estaba. Hasta el soplido del viento se perdía entre la espesa maleza y los cientos de árboles del bosque que rodeaban todo el terreno... Todo estaba en silencio, podías oír tu pulso retumbar en las orejas, pero dentro de aquél inmenso bosque, se encontraba aquella vieja cabaña de roble oscuro, un poco descuidada y con una fachada muy rupestre, pero firme y dura como su material, era curiosa, ver esa estructura de dos plantas en medio de la nada... Pero tras aquellas paredes de maderas solo se oían ronquidos y quejidos de sus habitantes siendo abrazados por Morfeo, todo mundo dormía, la casa se encontraba en penumbras, la madera rechinaba, pero nada iba a irrumpir el sueño de estos fieles amigos del sueño.

 

 

En la segunda planta, en el cuarto más adentrado del pasillo descansaba aquella dulce y tierna niña de 9 años, ahí estaba aquella pequeña de piel blanca, de cabello rojizo, aquella hija de un matrimonio que desapareció... Esa niña fruto de un amor, esa niña que sin cobija brillaba bajo el brillo de la luna que permanecía siendo compañera de la hermosa noche.

 

Aquella dulce criatura e inocente ser estaba bajo los cuidados de su tío, el típico viejo testarudo, el típico cascarrabias, aquel hombre que parece ser lo peor de lo peor, pero siempre se preocupaba por Liz, de que nada le faltase, de que nunca enfermara, de que siempre estudiara, velaba por su bien, era la luz de su vida...

 

El tiempo como buen objeto imparable, continuó su curso y llevó al reloj a marcar las 3:00 de la mañana.

 

La pequeña comenzó a despertarse, empezó a escuchar ruidos en su habitación, sentía como la temperatura comenzaba a descender; de poco en poco fue abriendo los ojos para comenzar a ver el brillo de la luna descansar por toda su habitación, entraba en esa lucha entre despertar y volver a dormir, pero nuevamente comenzó a cerrar los ojos, siendo victorioso el sueño de aquella joven, dejando de lado los ruidos que paseaban por la casa que opacaron el conticinio de la noche.

 

Se excusó pensando, "La casa es vieja, es solo la madera".

 

Pasado escasos minutos la pequeña volvía a despertarse, una vez más repitió la rutina, pero ahora comenzó a estirar su cuerpo, empezó por los brazos, seguido de sus piernas, mientras arqueaba su espalda y daba aquel largo bostezo, todo sin abrir por completo los ojos; Liz se encontraba acostada sobre su costado derecho, así que intentaba con su mano izquierda tomar su cobija para cubrirse por completo, pero no lograba encontrarla, intentaba tomarla una y otra vez ya que ese sería su escudo para continuar descansando, pero todos sus intentos fueron fallidos. De repente sintió una fuerte brisa correr por sus pies desnudos, aquél frío entró a su sistema como quien recibe un balde de agua con hielo, de inmediato abrió los ojos tras la fresca sorpresa, observó su cuarto detalladamente sentándose en la cama... A pesar de no haber encendido su lámpara, el cuarto brillaba por la danza del brillo de la luna penetraba por la ventana abierta.

 

La brisa entraba, recorría la habitación para luego culminar saliendo y causar que la ventana se golpease un par de veces, Liz se puso de pie, dio un bostezo y volteo para darse cuenta donde reposaba su cobija, justo ahí en el suelo, así que optó por agacharse para tomarla, pero al momento de tomarla sintió aquél golpe, retumbó por toda la habitación haciendo que la pequeña diese un salto a su cama y corriese directo a la puerta sin mirar atrás, todo en cuestión de segundos, de inmediato al tocar el pomo de la puerta, las ventanas dejaron el estruendo que tenían permitiendo una vez más revivir el conticinio de la noche.

 

Al dejar de sentir el ruido Liz a pesar de estar llena de miedo, volteo girando únicamente su cabeza en dirección a la ventana que ahora se encontraba cerrada, luego armada con un poco de valentía y curiosidad, se dio la vuelta para dar cortos pasos que acortaban la distancia entre ella y la ventana... Su mirada fue atraída al suelo gracias a la cobija que yacía a los pies de la cama, se agachó para tomarla, nuevamente sintió una fría brisa, sin pensarlo dos veces alzó su mirada, pero la ventana se encontraba cerrada. Tomó la cobija del suelo y la colocó en la cama, aún sin entender qué pasaba, luchaban su inocencia y temor.

 

Comenzó a escuchar pasos muy pesados en el pasillo, pasos que no podrían ser los de su tío, la pequeña temblaba... Ahora comenzaba a sentir escalofríos que la recorrían desde sus brazos hasta las piernas... Un peso en sus hombros y un frío en su nuca que no desaparecía... Sus piernas parecían de gelatina.

 

-Hola... ¿Quién... Está ahí?- Decía en tono alto, pero notándose su temor.

 

No hubo respuesta alguna mientras se acercaba de poco en poco a la puerta...

 

-Tío no es divertido- Dijo mientras detenía su marcha- Tío... Deja de jugar...- Insistía Liz.

 

Pero una vez más, solo se oía el ruido de la brisa a las afueras de la casa.

 

La pequeña ya consumida por el miedo y curiosidad no lo pudo soportar más, se propuso a abrir la puerta, rápidamente se escucharon los mismos pasos pesados, corriendo hacia el piso de abajo. Tras abrir la puerta, todo se encontraba en completo silencio, la pequeña veía lo largo del pasillo, pero comenzó a salir despacio de su habitación y con mucho cuidado para empezar a correr rumbo a la habitación de su tío, cuando volvió a sentir aquel frío haciéndola detener en seco...

 

-Hija, ven abre la puerta- Se escuchó una voz femenina, una voz tan dulce como la miel, una voz que a Liz le resultaba familiar- Ven, no sientas miedo, aquí estoy- Continuaba hablando aquella voz proveniente del piso inferior.

 

Liz al oír a esa voz, se sumió en llanto, comenzó a sentir una sensación de calma, empezó a nacer una nueva emoción, sentía que estaba a salvo, cerraba los ojos, luego empezó a recordar aquel bello rostro, aquella mujer de ojos oscuros, cabello de rulos y piel morena. Liz no podía contenerse.

 

-¡MAMÁ!- Gritaba la pequeña una y otra vez- Voy, dame un minuto- La pequeña comenzó a correr a la habitación de su tío.

 

-Hija, ven, no despiertes a tu tío, seguro está cansado, y a mí me llevó mucho tiempo salir de donde estuve. Deja que tu madre te vea- Dijo tan calmada y dulce aquella voz.

 

Liz asintiendo con la cabeza se dispuso a bajar por las escaleras, dejando atrás el miedo, empezaba a hacer mucho más frío a medida que bajaba, dio un pequeño bostezo y pasó sus manos por los ojos sin detener su marcha. Al llegar al último escalón escuchó la puerta a su derecha, la puerta del sótano...

 

-Abre la puerta- Dijo aquella voz, tan dulce y calmada- Te quiero ver otra vez.

 

-Hace frió mamá- Comentó la pequeña frotando sus manos.

 

-Al lugar a donde vamos a ir hace mucho calor, ven abre.

 

Liz acortó la distancia entre la puerta y ella, puso sus manos en la perilla, el deseo de ver a su madre una vez más fueron mayores a todo lo que sentía en ese momento, pero en ese momento sintió un brazo que la cargó alejándola de su meta, sintió una mano de un tamaño tal que pudo tapar su boca ahogando sus gritos... La pequeña no entendía qué pasaba; su corazón iba rápido al igual que su respiración.

 

Y comenzó a oír esa voz ronca en su oído...

 

-Vayámonos Liz, yo escuché la voz de tu padre en la cocina y al igual que tú, oí a tu madre, pero yo los maté, ¿Recuerdas?- Dijo Troy riendo a carcajadas llevándose a Liz hacia la puerta principal.

 

 

Hasta aquí hemos podido extraer el relato , como pudimos leer, aquí pasamos a un estilo literario donde se abraza el suspenso y el misterio, una mezcla interesante en lo que va de relato, expresando en letras estas escenas que a más de uno eriza la piel. Excelente trabajo por parte de Juan B.G.

 

¿Te gustaría ver la siguiente parte? Déjanos saber en un comentario, recuerda votar y compartir, espero hayas disfrutado.

access_time11/01/2021 08:16
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