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Viaje astral: una historia de como Jhon aprendió a salir de su cuerpo

Viaje astral: una historia de como Jhon aprendió a salir de su cuerpo

Viaje astral te llevará por historias y relatos acerca de Jhon, un carismático joven quien logro dominar la técnica de los viajes astrales o desdoblamientos.

➕ Extra 22/12/2022
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@JuanCG

Una pequeña reflexión sobre los viajes astrales:

La conciencia, junto con el libre albedrío, es uno de los mayores tesoros que nos ha sido entregado.

Podemos entender el entorno ya que nuestro cerebro está programado, desde que nacemos, para aceptar todo lo que nos sucede.

Y cuando ocurren cosas, que no comprendemos, que no conocemos y que no es posible conseguir respuestas, simplemente nace la duda y es ahí donde el ser humano destaca, cuando se enfrenta a esa duda y por sus medios logra conseguir las respuestas a sus inquietudes. 

Los viajes astrales o desdoblamientos son eventos que aún no logramos comprender a ciencia cierta, pero a algunos nos fascina e inquieta el tema, aunque no compensamos cómo nuestro espíritu puede mantenerme fuera de nuestro cuerpo a plena conciencia.

 

Capitulo I:

El Sueño de Jhon, el inicio de los viajes astrales:

 

- Me toca dormir arriba- dice Jhon a su hermano mayor, de no más de 10 años de edad Paul, refiriéndose a la cama de dos pisos.

Jhon, de tan solo 8 años de edad estaba pasando las vacaciones de verano en casa de sus abuelos.

Segundo de una familia numerosa, seis hermanos tenía, siendo Paul el mayor de todos.

Ése día, su padre los habría llevado a ambos a visitar la casa de su abuelo, quien vivía distante, en una casa colonial muy acogedora, rodeada de árboles y mucha vegetación.

Durante el día, lo habían pasado jugando junto a su primo Deivid, quien era el mayor de todos.

Esa misma tarde, habrían estado montando en los árboles frutales, deleitando sus frutos mientras se contaban las anécdotas de su anterior periodo escolar.

Deivid y Paul disfrutaban haciendo bullying a Jhon, debido a sus ocurrencias, riendo a carcajadas por sus acciones pasadas.

Al llegar la noche, ya cansados, los tres debían dormir un misma habitación. Una habitación amplia, en el centro, una cama de dos plazas donde dormía Deivid y en uno de los costados otra cama de dos pisos, en la cual Jhon reclamaba dormir arriba.

- No- refuta Paul - A mi me toca arriba, pues soy el mayor.

- Papá, Paul no me deja dormir arriba- gritó Jhon 

- Deje que su hermano duerma arriba- grita el padre desde la sala.

- Comete tu cama - dice Paul dejando sonar un golpe seco, detrás de la nuca de Jhon, con la palma de su mano.

- Estúpido- dice Jhon a Paul mientras Deivid, quien ya acostado, suelta la carcajada.

Ya en la cama, el sueño vence a Jhon. Por un momento no supo de él, todo se oscureció y un silencio invadió su ser, quedándose profundamente dormido.

Abrió sus ojos, aún acostado vio la caras de alguien más durmiendo frente a él.

La luz la habían apagado, más no recuerda cuando, pues estaba prendida antes de quedarse dormido.

Analiza un instante, y recuerda que se había acostado solo, sin embargo la persona que estaba al frente no era su hermano mayor, más bien parecía a uno de sus hermanos menores.

Pero ¿como?, ¿En qué momento habría llegado? Se cuestionó Jhon, intentando reconocer aquella cara con sus ojos cerrados. 

-Se parece a mi hermano, pero no estoy seguro- piensa para si mismo.

Se sienta en la cama y mira hacia el centro de la habitación, ahí yacía durmiendo su primo Deivid.

Observa la cama inferior y ahí Paul. Enfoca nuevamente a la persona que estaba acostado en su cama, acerca su cara para intentar reconocerla.

Un silencio mayor dominó su ser, observó que quien estaba acostado era él mismo.

La confusión lo envolvió, intento gritar pero no podía, solo él se podía escuchar.

Mantuvo la calma, y muchas preguntas le surgieron, pero la que más tomo fuerza fue: ¿Estaré muerto?

Aquella sensación de libertad, cómo si fuera una nube se apoderó de Jhon, dándose cuenta que carecía de cuerpo, de materia.

Cómo reaccionarán sus padres al encontrar su cuerpo, él estará ahí viendo cómo ocurre todo. 

Asombrado no lo puede creer, pero si es muy joven para morir, pensaba. Solo se acercaba cada vez más a su cara, tratando de mantener la calma.

-Si pude salir, puedo volver a entrar- pensó, rezando una oración que su madre le había enseñado.

Una paz lo inundó, todo se oscureció y un sonido rítmico, como de tambor fue escuchando. Reconoció los latidos de su corazón y seguido el sonido de su respiración.

Abrió los ojos y ahí estaba, solo en aquella cama, en la misma posición en la que se vió mientras estuvo fuera de él y su primera palabra fue:

- Gracias Dios mío por dejarme vivir.

 

Continuará... 

 

 

 

 

 

 

Conversación

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