Sobre la filosofía del yoga HAY UN HECHIZO

En el hinduismo las deidades Brahma, Vishu y Shiva; en el cristianismo Padre, Hijo y Espíritu Santo. O los tri-loka, o "tres mundos" del infierno, tierra y cielo. por último, están las tri-guna, o "tres corrientes" : fuerzas que componen el mundo material

Seguir leyendo
Sobre la filosofía del yoga HAY UN HECHIZO
El término sánscrito tri está etimológicamente relacionado con la palabra "tres". El número tres juega un papel primordial en la teología, filosofía y metafísica. Considera las tri-murti o "tres formas" de lo Absoluto. En el hinduismo las deidades Brahma, Vishu y Shiva; en el cristianismo Padre, Hijo y Espíritu Santo. O los tri-loka, o "tres mundos" del infierno, tierra y cielo. por último, están las tri-guna, o "tres corrientes" : fuerzas que componen el mundo material. Se piensa que el universo entero está compuesto de diferentes proporciones de gunas, aunque se describen como entidades separadas. Es mejor pensar en las gunas como categorías de ondas extendidas sobre un amplio expectro, como el sonido o la luz. En un extremo del expectro está tamas (oscuridad) que es inercia o pesdez. Su opuesto polar es sattva, que puede traducirse con precisión, pero se define de formas diferentes como "ser", "existencia", "esencia espiritual", "bondad" o "conciencia". Sattva es el aspecto de materias cercanas al Yo divino. La fuerza motriz que se esconde detrás de las dos es rajas (color), que es la energía pura o la pasión.
Las gunas se utilizan para caracterizar y entender objetos naturales o fenómenos. Por ejemplo, un bloque de granito es predominantemente tamástico, un tornado rajásico, y la luz del sol sáttvica. pero lo interesante del yoga es que la conciencia humana también es considerada un proceso material. Esto significa que nuestros estados de ánimo transitorios y nuestras personalidades más permanentes pueden carácterizarse generalmente de acuerdo con las gunas. Probablemente te hayas sentido de vez en cuando tamásico, es decir, pesado y oscura, y quizás conozcas a algunos seres humanos tornados o rajásicos que son incapaces de permanecer quietos y concentrados. Quizás incluso conozcas a alguien muy tranquilo y perspicaz, lo más probable que tu profesor de yoga sáttvico.
Las gunas también pueden aplicarse a tu práctica diaria. Algunos días nos sentimos tan pesados como unas piedras, otros días nos sentimos revividos. Luego están los escasos momentos en los que fluimos sáttvicamente por nuestra práctica. Los textos tradicionales sugieren que cultivemos nuestra naturaleza sáttvica a expensas de tamas y rajas. Pero creo que es mejor cultivar un equilibrio entre las tres gunas, para que seamos al mismo tiempo tamásticos: asentados en la tierra; rajásicos: apasionados con nuestro trabajo; y sáttvicos: luchando por nuestra finalidad, que es la realización de nuestro yo auténtico.
Es muy probable que tu práctica del yoga pase por diferentes períodos de gunas, moviéndose hacia adelante y hacia atrás entre tamas y rajas, si tienes suerte, en un día sáttvico. Sé consciente, en cada postura que hagas, de cómo se expresa cada guna. Determina la guna dominante y anima a las otras a que se unan a la práctica.
access_time02/05/2021 12:53
remove_red_eye3 Lecturas
thumb_up 0 ME GUSTA Debes iniciar sesión para dar me gusta

Agregar comentario

Debe iniciar sesión para publicar un comentario.
more_vert