Modos de escucha en el siglo XXI

¿Cómo escuchamos y producimos música en el siglo XXI? Nuestra era está atravesada por miles de estímulos que cambian nuestras percepciones para el sonido y la música.

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Modos de escucha en el siglo XXI

¿Qué música escuchamos y cómo la escuchamos en este siglo XXI, pleno de información digital, nanocircuitos y microcirugías?

Lo que todavía no se cumple es aquella premonición de un paraíso distópico, en el cual podríamos convivir con —o estar dentro de— naves espaciales con sus familias dentro; son prototípicas la famosa serie de dibujos animados de los años sesenta Los supersónicos (cuyo primer capítulo comenzaba con una melodía cromática breve y difusa que se fundía suavemente con las indicaciones gimnásticas de un frívolo entrenador imaginario) así como la correspondencia entre imagen y sonido del grupo alemán Kraftwerk. 

Dentro del

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IMAGEN DE LA CABECERA *
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contexto actual, las nuevas tecnologías parecen empujar silenciosamente hacia un abismo que, claramente, desconocemos. Ergo, nuevas ¿o quizá antiguas? formas de escucha, de auscultación (hauntología) que están, que vienen que cambian o que se van.

Tal como mencioné en el párrafo anterior, dentro de los multidimensionales paradigmas de nuestra época, millones de melómanos (a veces megalómanos), músicos, productores y compositores deciden citarse con su musa mediante antiguos formatos. Solo por mencionar algunos de esos pilares del antiguo imperio del audio: Vinilos, casettes, cinta abierta, grabadores portaestudio y DAT. 

La decisión de cada persona a inclinarse por uno o muchos de tales formatos está influenciada, en general, por dos factores claves: la memoria emotiva contenida en el objeto y la cualidad sonora del objeto.

 El primer factor es un paso siempre hacia atrás en busca de recuerdos atesorables; aquí, la conexión y la asociación suceden dentro del circuito objeto sonoro (música) → recuerdo → oído. 

En cuanto al segundo factor, no se trata tanto de un salto temporal —al menos como motor para la escucha aunque sí quizá en cuanto al material musical— como de una auténtica celebración de las propias cualidades de reproducción, que serán intrínsecas a tal o cual formato o soporte. 

Ambos factores se presentan (uno o ambos) en el melómano como en el audiófilo del siglo XXI.

Paralalemente, la decisión por un formato u otro conlleva una presión interna, real o imaginaria, en el oyente; las plataformas y medios para descargar y escuchar música que vienen acechando desde hace más de veinte años y que fueron tomando al mercado por asalto: laser disc, mini disc, formatos digitales (wma, wav, mp3, flac, etc.), MySpace, YouTube, Soulseek, ITunes, Deezer, Spotify, etc.

  

 

Mú (zak) sica

 

En la revista Muy Historia apareció un artículo que revivía el concepto de Muzak en esta época: "¿Se ha parado a pensar alguna vez en la cantidad de música de fondo con la que nos bombardean a diario en las tiendas, en los restaurantes, en las empresas o al teléfono, y sobre la cual no tenemos capacidad de elección? En el vocabulario musicológico, esta música ambiental recibe el nombre de muzak". 

Ese concepto de "muzak" viene desde los años veinte del siglo pasado y remite a una música creada para distribuir telefónicamente y en los ascensores, ofreciendo piezas sin mayores elementos de distracción (motivos melódicos, texto rebuscado, contrapunto, armonía arriesgada, etc.). También pueden escuchar la referencia a esa palabra en la canción de 1971 de John Lennon "How do you sleep", en el disco Imagine: "The sound you make is muzak to my ears /
You must have learned something in all those years".

Entre caminatas vespertinas, matutinas o nocturnas, decidimos a cada paso de qué modo queremos ser cooptados por el sonido y de qué modo lo organizamos internamente. 

Llegamos al día de hoy y nos encontramos en el Mar Rojo de Moisés, con la cuarta dimensión bañándonos los oídos; las espumas que dejan sus aguas contienen elementos tanto reciclables como vírgenes. Muzak sonando desde Spotify , en modo aleatorio, conviviendo con cintas arrumbadas en un ascensor imaginario cuyo punto de parada aún desconocemos.

 

access_time22/02/2021 21:01
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