...desde la realidad a la utopía

desde las coincidencias de percepciones diferentes se construye una línea de detalles coincidentes que hacen posible, convertir un sentir común, en orientación para avanzar hacia la Utopía de Otro Mundo Posible

Seguir leyendo
...desde la realidad a la utopía

Fiel a mi aprendizaje en Programación Neurolingüística, he sabido y podido internalizar que la realidad no existe. Alguna persona que escuche tal afirmación, o me lea, no dudaría en pensar en la incoherencia del afirmante, y hasta pondría en duda su lucidez. No obstante, ese riesgo, es fácil de comprenderlo: ciertamente la realidad no existe.

Más lo que sí existe es el entorno (social, cultural, familiar, etc.) en el que nos movemos y en el que actuamos, como también existe y es cierto, la percepción, la lectura que cada persona hace de ese entorno en el que se mueve, y que la mayoría de las veces comparte con otras personas. Cada uno de nosotros, cada persona, tiene su propia percepción y su propia lectura neurológica, de todos los estímulos que recibe desde ese entorno.

Y la percepción o lectura que cada persona hace, está condicionada por los filtros perceptivos que actúan desde nuestro sistema neurológico. Por ello entonces la PNL también parte de una presuposición fundamental: “el mapa no es el territorio”, es decir, muchos podremos coincidir y transitar por el mismo territorio (hechos, circunstancias, situaciones, lugares, etc.) pero cada uno lo recorrerá desde su propio mapa, y lo percibirá y leerá, desde su propio mapa.

Podría entonces quedar claro, que la realidad no existe. Y que el mapa a partir del cual cada persona recorre el territorio, se traza desde su aprendizaje personal (familiar, social, económico, político, etc.), y lo lee según su propia percepción. Es decir que todo aprendizaje, mejor dicho, toda actividad de aprendizaje inducido, promovido, realizado y compartido, servirá para que cada persona trace su propio mapa. Y cuando muchos empezamos por coincidir, asumir y compartir algunos trazos de nuestros propios mapas, entonces será cuando empezamos por coincidir, asumir y compartir la percepción y lectura de los mismos estímulos recibidos desde el entorno compartido.

Es ahí cuando entonces compartimos la percepción y lectura del mismo entorno, y la “realidad” se hace común a todos, a varios o a muchos, sin que dejen de aparecer los sesgos, las traiciones, las altisonancias o las manipulaciones, interesadas o no, o también la comunión de intereses y propósitos, e ideales compartidos.

En ese momento entonces, si compartimos eso que socialmente llamamos, la realidad y la convertimos en una oportunidad compartida.

De allí entonces que el respeto a la diversidad, la internalización del relativismo cultural, la identidad cultural, los valores y la ideología son elementos a saber gestionar con madurez, responsabilidad y paciencia. Claro, sin dejar de estar generando siempre momentos de aprendizaje necesario para la construcción del liderazgo personal y del liderazgo colectivo necesario, como estrategia.

Esta breve apertura, a través del campo, de la conducta humana y las estrategias neurológicas, me permite entonces continuar con algunas líneas a través de las cuales reflexionar sobre nuestra situación de país, nuestra opción para la construcción del socialismo bolivariano y las estrategias necesarias posibles, para seguir avanzando después de 20 años de Revolución Bolivariana.

No obstante, se hace necesario, y casi que urgente, “reivindicar la esperanza, reanimar el fervor revolucionario y ocupar el territorio”, y dentro de él, en sus diferentes comunidades, a fin de generar nuevas acciones revolucionarias hacia un escenario de mayor creatividad política y audacia revolucionaria.

En ese sentido puedo afirmar que en términos generales puede observarse un notorio cansancio, y en consecuencia un debilitamiento del liderazgo político revolucionario en el municipio, tal vez por ingenuidad, por exceso de confianza, o por exagerado triunfalismo. Lo cual parece haberlo conducido a la dispersión y falta de cohesión, y determina condiciones para el voluntarismo, el individualismo, o la cacería inconsciente de oportunidades aisladas del propósito común global.

Tal circunstancia nubla la visión, y oscurece el camino, cuando además se trata de resistir en condiciones graves de asedio, hostigamiento y bloqueo por parte del enemigo principal imperialista, quien además hace uso de la corrupción, la burocracia y la evocación del clientelismo rentista para ganar espacios y modelos de pensamiento. Logrando se desvíe la mirada popular, hacia una oposición política nacional que aunque, dividida y desorientada logra hacer daño, y vulnerar las acciones gubernamentales, buscando dividir al pueblo, fracturar a las fuerzas revolucionarias y derrocar la única opción posible para avanzar hacía Otro Mundo Posible.

access_time17/05/2021 22:29
remove_red_eye2 Lecturas
thumb_up 1 ME GUSTA Debes iniciar sesión para dar me gusta

Agregar comentario

Debe iniciar sesión para publicar un comentario.
more_vert