Culto al cuerpo

De nada sirve que tu cuerpo ande bien. si eso por lo que vivimos, pensamos , amamos, anda mal. existe una interrelación entre mente y cuerpo que es innegable.

Seguir leyendo
Culto al cuerpo

                 Todos los seres humanos, somos una unidad inseparable, materia espíritu o anímico biológica. Cuando se separan esas partes por decirlo así, el hombre, la persona humana deja de existir. Por eso no hay hombres muertos. Hay cadáveres y espíritus humanos. Cuando la persona muere, ya no es persona.

            Por eso cuando hablamos de persona humana, atendemos a la unidad completa. Algunos sujetos viven identificándose exclusivamente con lo biológico. Imaginamos estar felices cuando el cuerpo está funcionando bien y tiene sus gustos, tendencias y caprichos complacidos. Por momentos pareciera que resultara. Pero ese estado de “felicidad” es inestable y de poca duración, desaparece por diferentes causas: Bien sea que se desvanecen los estímulos que nos daban goce y satisfacción, o las exigencias y caprichos del organismo van en aumento y no podemos satisfacerlas, o que nos cansamos con esos estímulos que antes eran satisfactorios y ahora simplemente no nos dicen nada, o se pierde el equilibrio por los achaques, enfermedades, los años...

            Lo real es que esta forma y exclusiva identificación de nosotros con nuestro propio cuerpo resulta por errónea y parcial, insuficiente. El sujeto se crea  de forma  seguida ataduras, necesidades y cultos, los empeños excesivos por mantener en forma el cuerpo, son perjudiciales para el mismo cuerpo, que no viene programado por la naturaleza para sacrificios, y esfuerzos excesivos nada normales, por ejemplo: ejercicios físicos pesados, largos, dietas estrictas de diferentes tipos. Puede ser tan pernicioso el resultado de un espiritualismo exagerado, cuando se piensa que el espíritu es lo único importante, como el culto esclavizante de la forma física.

            Nos identificamos con lo físico de nosotros mismos, suponiendo que al funcionar bien la materia, que es nuestro vehículo por comparación, la persona en completo sería feliz. Pero esa mejoría parcial del cuerpo, nos hace sentirnos momentáneamente mejor. Sin embargo los estados anímicos siguen dominados por los mismos problemas, continúa el malestar, decaimiento, la tristeza. Porque por lo general la causa de nuestros males suele ser mucho más profunda que el exceso de grasa, el embotamiento físico o el anquilosamiento de los músculos.

            El estado anímico depende fundamentalmente de los conflictos internos. Mientras existan estos, por bien que funcione la sangre, el corazón, músculos, el organismo entero, hay inquietud, desasosiego, infelicidad. Deben haber visto casos, donde el cuerpo llega a estar mal, porque el ánimo está fatal, vamos al médico buscando una causa y resulta que en la mayoría de los casos, es el estado anímico, lo que nos produce alteraciones en el organismo. Es más fácil culpar a lo que no tiene responsabilidad nuestra como es el cuerpo. La interrelación mente cuerpo no se puede negar, por lo tanto el estado físico influye en el anímico y el anímico en el físico. La supremacía de lo interno sobre lo físico es indiscutible, debemos reconocerlo.

            Conocemos personas enfermas físicamente, con un gran estado de ánimo, alegre, optimista, porque su interior está en paz y armonía. Así como también vemos personas con salud, excelente forma física, que se sienten infelices, porque no tienen armonía y paz interior. Aquí es donde volvemos al tema de poner orden interno, lo que requiere conocerse a sí mismo, y es largo su aprendizaje. El estado anímico de paz, orden, armonía, confianza, optimismo y alegría producen frecuentemente un estado de equilibrio orgánico. Esta unidad Psicosomática que es el ser humano debe encontrar la atención perdida y olvidada de esa parte de nosotros mismos que no es la materia, podríamos llamarlo, espíritu, principio vital o alma. La preocupación desmedida del culto al cuerpo, frente al olvido de lo anímico, puede ser la explicación para muchos de nuestras ansiedades.

            No eres solo cuerpo. No abandones tu espíritu. No dejes que te cubran las tinieblas. Ilumina tu interior, restablece tu equilibrio.

access_time23/02/2021 00:22
remove_red_eye3 Lecturas
thumb_up 1 ME GUSTA Debes iniciar sesión para dar me gusta

Comentarios

@GANASTE Logra lo ideal, estar bien mental y físicamente. Sígueme
@GANASTE Quier seguirte...
Debe iniciar sesión para responder al comentario.

Agregar comentario

Debe iniciar sesión para publicar un comentario.
more_vert